Accidente de coche: qué hacer y cómo rellenar el parte amistoso paso a paso, de la carretera a la oficina
Un golpe, aunque sea pequeño, deja a cualquiera con el pulso a mil y el parte en blanco en la mano. Lo que hagas en los primeros minutos decide cuánto vas a tardar en tener el coche arreglado. Aquí van los pasos en orden, el parte explicado casilla a casilla y dos cosas que casi nadie sabe: a qué compañía hay que ir y quién paga el médico.
Los primeros minutos: seguridad antes que papeles
El parte puede esperar diez minutos. Un segundo golpe, no. Antes de pensar en el seguro, el orden es este:
- Para y protégeteSi los coches se pueden mover y no hay heridos, apártalos del carril. Enciende las luces de emergencia y ponte el chaleco reflectante antes de bajar. Para señalizar el coche inmovilizado, la baliza V-16 conectada: desde el 1 de enero de 2026 es el único dispositivo válido, y los triángulos ya no sirven.
- Si hay heridos, llama al 112No muevas a nadie salvo que corra peligro donde está. Con heridos, aunque sean leves, tiene que venir la Policía Local o la Guardia Civil, que levantará un atestado.
- Llama también a la policía si algo no cuadraSi el otro conductor no quiere identificarse, no tiene seguro, se va del lugar, sospechas que ha bebido o no os ponéis de acuerdo en lo que ha pasado. No discutas: el atestado lo resuelve mejor que tú.
- Haz fotos de todoPosición de los coches, daños de los dos, matrículas, señales, semáforos y el entorno. Si hay testigos, pídeles nombre y teléfono: un testigo que no conoce a nadie vale oro si luego hay discusión.
- Fotografía la documentación del otroPermiso de conducir, permiso de circulación y, si lo lleva, el recibo o la póliza del seguro. Es más rápido y más fiable que copiarlo a mano con los nervios.
- Si el coche no anda, pide la grúa a tu seguroLlama al teléfono de asistencia en carretera de tu póliza; lo tienes en la app de la compañía y en la documentación. Si no lo encuentras, llámanos y te lo damos.
Cómo rellenar el parte amistoso, casilla a casilla
El parte amistoso, que oficialmente se llama declaración amistosa de accidente, es un impreso de dos hojas autocopiativas con quince casillas numeradas. Se rellena uno por accidente entre dos vehículos; si hay tres coches, un parte por cada pareja. Y conviene tenerlo claro desde el principio: firmarlo no es reconocer la culpa. Es dejar por escrito quién iba en cada coche y qué pasó; la responsabilidad la deciden después las compañías con lo que pone.
Este es un ejemplo rellenado, con datos inventados: el coche A estaba parado en un semáforo en rojo y el B le dio por detrás. En rojo, lo que más se olvida o se rellena mal.
- Casillas 1 a 5: cuándo, dónde y quién más
- Fecha y hora exactas. Lugar con calle y número, o carretera y punto kilométrico: «en Los Cristianos» no basta. Marca si hay heridos, aunque sean leves, y si hay daños a otros coches u objetos (una farola, un muro). En testigos, nombre y teléfono.
- Casillas 6 a 9: los datos de cada coche
- Cada conductor rellena su columna, A o B: tomador del seguro, marca, modelo y matrícula, compañía y número de póliza, y los datos del conductor con su permiso. Cópialos de la documentación, no de memoria. Si conducía alguien distinto del titular de la póliza, aquí se ve.
- Casillas 10 y 11: dónde fue el golpe
- En el dibujo del coche, una flecha en el punto del primer impacto. En daños visibles, solo lo que se ve; lo que aparezca después en el taller lo valora el perito.
- Casilla 12: las circunstancias
- Diecisiete situaciones con una casilla para A y otra para B. Cada uno marca con una X las suyas y, abajo, escribe el número de casillas marcadas. Ese número es lo que impide que alguien añada una cruz después de firmar: no te lo saltes.
- Casilla 13: el croquis
- Un dibujo sencillo: calles con su nombre, sentido de la marcha con flechas, posición de A y B en el momento del choque, señales y semáforos. No hace falta que sea bonito, sí que sea claro.
- Casilla 14: tus observaciones
- Tu versión con tus palabras. Si hay algo del parte que no te convence del todo, escríbelo aquí antes de firmar.
- Casilla 15: las firmas
- Firmáis los dos, y cada uno se lleva una de las dos hojas. Una vez firmado no se puede cambiar: si algo no es verdad o no estás de acuerdo, no firmes.
Si el otro no quiere firmar
No insistas y, sobre todo, no firmes tú algo distinto de lo que ha pasado para quitarte el problema de encima. Anota su matrícula, haz fotos, busca testigos y llama a la policía. Sin parte firmado también se puede abrir el siniestro; tarda más, pero se abre.
Si el otro coche es extranjero o de alquiler
En el sur de Tenerife es casi lo normal. La buena noticia: el parte es el mismo modelo en toda Europa y las casillas tienen los mismos números en todos los idiomas, así que tú puedes rellenar el tuyo en español y el otro conductor entenderlo con el suyo en inglés o en alemán. Los coches de alquiler suelen llevar el parte en la guantera y los datos del seguro en el contrato. Con un coche extranjero, nosotros localizamos al representante de su aseguradora en España.
Con el parte, a tu compañía, no a la del otro
Es el error que más vemos: «yo no tengo la culpa, así que voy al seguro del otro». No. Cada conductor da el parte en su propia compañía, tenga la culpa o no.
La razón es un sistema de convenios entre aseguradoras, el CIDE, que funciona a través de un centro de compensación común, el CICOS. Cuando los dos habéis firmado el parte, tu compañía valora y paga los daños de tu coche, y después se entiende ella con la del culpable. Tú no tienes que reclamar nada a nadie. Si vas directamente a la compañía del otro, lo normal es que te devuelvan a la tuya y hayas perdido unos días.
El plazo para comunicarlo es de siete días desde el accidente, según la Ley de Contrato de Seguro (artículo 16). Nuestro consejo es otro: dalo el mismo día o al siguiente. Cuanto antes se abre el siniestro, antes pasa el perito y antes tienes el coche.
Si eres cliente nuestro, de esto nos encargamos nosotros
Para eso está la oficina. En la Agencia de Seguros Atlántico somos tres, Abigail, Marco y yo, y los siniestros de nuestros clientes los llevamos nosotros, de principio a fin. No te mandamos a un teléfono ni a un formulario: lo mejor es que te pases por la oficina de Los Cristianos con el parte. Con todo en la mano, abrir el siniestro nos lleva unos diez minutos.
- Traes el parteCon tu copia, las fotos y, si lo hubo, el atestado. Si falta algo, te decimos qué y cómo conseguirlo.
- Abrimos el siniestro en el momentoLo damos de alta en la compañía y sales de la oficina con el número de siniestro.
- Peritación y tallerTe explicamos cómo va el peritaje y en qué taller puedes reparar según tu póliza.
- Seguimiento hasta que esté resueltoSi el siniestro se complica, si hay que reclamar al otro conductor o si hay lesiones, te acompañamos en los trámites hasta que se resuelva bien.
Cualquier sitio te puede hacer un seguro. Nosotros te aseguramos de verdad, y donde se nota es el día del golpe.
Si te haces daño: quién paga el médico
Aquí casi todo el mundo da algo por hecho que no es así. «Tengo seguro de salud» o «para eso está la Seguridad Social» son las dos respuestas que más oímos, y en un accidente de tráfico ninguna de las dos te cubre como crees.
- La sanidad pública te atiende, pero no paga
- En urgencias te van a atender siempre. Pero el coste de la asistencia por un accidente de tráfico no lo asume la Seguridad Social: lo factura al seguro del vehículo responsable.
- Tu seguro de salud, normalmente, tampoco
- La mayoría de las pólizas de salud excluyen la asistencia derivada de accidentes de tráfico, precisamente porque la tiene que pagar el seguro del coche. Lo verás en el apartado de exclusiones de tus condiciones.
- Si la culpa es del otro
- Tu asistencia sanitaria la paga la compañía del vehículo culpable, con cargo a su seguro obligatorio.
- Si la culpa es tuya, o te sales tú solo de la carretera
- El seguro obligatorio cubre a los demás, no al conductor que causa el accidente. Tus propias lesiones solo las cubre una garantía: el seguro del conductor. Sin ella, la factura del hospital puede acabar llegándote a ti.
El seguro del conductor: la cobertura que más recomendamos
Es la garantía que cubre las lesiones de quien conduce, tenga la culpa o no. Una noche de hospital, una operación de rodilla o tres meses de rehabilitación suman mucho más de lo que la gente imagina. Por eso, en las pólizas que hacemos en la oficina el seguro del conductor va con 40.000 € de límite de asistencia sanitaria, y se puede ampliar hasta 250.000 €.
Si eres cliente y no sabes si lo tienes, o con qué límite, mándanos la matrícula por WhatsApp y te lo decimos. Y si tu póliza es de otra compañía, tráela y la revisamos contigo.
Este artículo es información general sobre cómo actuar tras un accidente de tráfico en España y no es asesoramiento jurídico. En cada caso mandan el texto de tu póliza y la ley vigente. El parte de ejemplo usa datos inventados. Como agente exclusivo trabajamos con las modalidades de una sola compañía; los plazos y convenios que se citan aplican a cualquier aseguradora que opere en España.